Dejamos Lisboa pasando junto al escénico puerto y al estuario del río con sus playas. La famosa costa de Estoril, con un clima templado todo el año, nos ofrece puntos neurálgicos de vacaciones, playas y una colección de vistas históricas. Carcavelos se conoce por su playa arenosa y su fortaleza del siglo XVII - la más grande de Lisboa. Otra playa de la costa de Estoril es Parede. Las aguas aquí son ricas en iodo y tienen calidades terapéuticas. En torno a Sao Pedro, Sao Joao y Santo Antonio de Estoril las playas adquieren más acantilados, pero hay pequeños compartimentos de arenales en la parte inferior de los palacios aristocráticos, de los chalets de lujo, refugio de reyes exiliados y políticos. La cosmopolita ciudad de Estoril ofrece la bonita playa de Tamariz e el más grande casino en Europa, sus jardines, cafés y explanada.
El puerto pesquero de Cascais rápidamente pasó a ser un elegante y cosmopolita recurso costero. Otrora fue la parada de navegantes como Vasco da Gama y Colon. Del puerto hay una satisfactoria vista de la bahía de Estoril y se puede observar los típicos barcos pesqueros que descargan el pescado, una marina y un castillo. Sigamos por el paseo marítimo con playas rocosas y arenosas y el pintoresco acantilado - la Boca del Infierno - una gruta cavada por las olas que chocan contra la escarpadura y se tragan en las rocas. Y después hay Guincho, una extensa playa de arena y bastante ventosa, protegida por dunas, un verdadero paraíso para surfistas.
Subamos la montaña por una carretera serpentina con vistas fabulosas del litoral y llegamos al cabo da Roca - el punto más occidental de la Europa continental, promontorio de la montaña de Sintra es un alto acantilado de granito, de 144 m de altura, con una fantástica vista de la costa. Cruzamos el puente “25 Abril” sobre el río Tajo de donde se tiene una vista magnífica. Nos acercamos del campo y seremos agradablemente sorprendidos por un paisaje de bosques de enormes pinos, eucaliptos y alcornoques.
Subimos la colina de Sesimbra para visitar el castillo del siglo XII, instalado en una cumbre de la montaña de Arrábida. Parada para apreciarse la encantadora vista sobre el océano, de la playa de Sesimbra y del paisaje de esta pintoresca ciudad pesquera. Recorrido panorámico de Sesimbra, famosa por el agua transparente y dónde podemos echar una mirada al puerto pesquero, para ver los pescadores descargando el pescado. No lejos tenemos el cabo Espichel. Ahí van los turistas, atraídos por las fabulosas vistas de sus acantilados sobre el océano Atlántico. El lugar es famoso por un santuario a bordo de los verticales precipicios.
Vamos entonces a la montaña de Arrabida - una reserva natural única sobre los más altos acantilados de la costa portuguesa, proporcionando vistas panorámicas espléndidas sobre Lisboa, Sétubal, el río Sado, el estuario, la península de Troia y el océano. El parque de Arrábida es una bella reserva natural protegida, cubierta con pinos y con una rica vegetación mediterránea, con muchas especies raras. Abajo, las aguas cristalinas de las playas de arenas nieve-blancas hacen la decoración. Este paseo nos dejará ver de la carretera las antiguas fincas, otrora las casas del campo de la nobleza de Lisboa.
Parada en Sétubal, un importante puerto pesquero, donde una vez más podemos observar los típicos barcos pesqueros portugueses. Sobre la desembocadura del río Sado están los astilleros, el puerto deportivo y el puerto pesquero, donde las enérgicas subastas tienen lugar cada mañana después de la descarga por los pescadores de la toma del día. Regreso a Lisboa por el puente Vasco da Gama, con 12 kilómetros de largo, para otra vista inolvidable de la ciudad y del estuario de los más amplios del mundo.